Las papeleras de Buk

Entradas de Abril 2008

BUKOMUNA (por gsus)

9 Abril, 2008 · Dejar un comentario

como una generación de nómadas
vamos de aquí p’allá
confundiendo el reto
a las agujas de una brújula,
pero nunca descuidando su norte.
callejeros, como gatos,
no hay más bártulos a la espalda
que jirones de chatarra
de la ocasión perdida
y los besos robados
a contra reloj a la puta vida.
recopilamos caídas
y sus correspondientes intentos de alzarse
también esos trocitos de aliento
que nos regala el alcohol.

el caso es
que al ponerse a juntar letras
en esta pista de aterrizaje
jugamos siendo cabrones
vagando de frase en frase
aliviando la herida abierta
de quien se sienta
en la silla a la que llamamos cualquiera.

como un equipo de nocturnas aves
adictos a los miércoles
y a su noche anacoreta
pendientes al destierro;

curiosamente, dejamos de
coleccionar lágrimas
en un pañuelo deseo
por olvido o por descuido
sobre las piernas cruzadas de Jennifer
donde subimos a veces.

somos un viento
de naturaleza inquieta
la mitad del cuarto de otra seta

somos un injerto en un yo pienso

somos un atajo
de
p
o
e
t
a
s

(leído por gsus en Bukowski Club el miércoles 2 de abril de 2008 en el homenaje a Inés y Carlos)

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Cadáver exquisito para Inés (leído por mucha gente y escrito por más gente)

9 Abril, 2008 · 4 comentarios

para ines:

 

INÉS

Deambulando por alambres
de donde cuelga un ocaso
acostumbrado a estallar silencioso
justo antes de inundarte los ojos
y dejarte mudo de momento.

Siempre habrá una sonrisa
que te acoja en silencio
la mirada que reconoce aquello en otro momento,
la risa que trata de escapar de la nada.

Acerca otra bocanada de humo
o mejor, abre otra botella de cerveza
que hoy bebemos sin tecnicolor,
solo en negro.

Princesa de un cuento con pompa de jabón
y guisante escondido entre el encaje
dueña y señora del espacio que ocupa

Paciente capitana de un equipo de locos
y locura pa dentro, todo alma y arma en todo
lo que busca, mil revuelos
y millones de pecados originales
porque sabe que morirse es cuestión de aburrimiento
un rizo dentro de un rizo
pupila de enredadera, y las piernas,
y las manos,
llenas de verdades como puñales,
tan tremendamente suaves
como de valle entre las laderas

Innata la belleza.
Normalidad en el trato,
educación sin pereza,
sabiduría y agrado.
Y el dibujo de una peca por cada pecado indomable
para no perder la inocencia que guardas para los buenos momentos.

 

 

(leído por muchos y muchas en Bukowski Club el miércoles 2 de abril de 2008 en el homenaje a Inés y Carlos)

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Cadáver exquisito para Carlos (leído por mucha gente y escrito por más gente)

9 Abril, 2008 · Dejar un comentario

 

para carlos:

 

CARLOS

no hay día en que no
tic tac toc toc
siga
enorme, como los niños
borracho, sincero, desgarrado
ya imprescindible
gruñidos en el desierto
estampidas a ambos lados
del acierto
siempre hay un guiño cómplice
que invita a pasar muy adentro
impregnado de olor a humo
y también a un poco de descontento.

Vamos de ida,
que me quedan solo dos días ¡coño!
y aún esperamos llegar a aquel culo.

Rozando las mejillas de cualquier madrugá
promete llegar tarde el día de su entierro
beberse las palabras que le sobren de ayer
y cantar susurrando un tango de Gardel.

Justo ahí, donde el viajero se queda
y solo siguen los cuentos,
en mitad del destino de infinitos hermanos
que le dicen al oido: vamos viejo, que esto es cosa de borrachos
y unos ojos como dos cristales
que te miran desde dentro,
desde el centro de una historia
de bucaneros en cuatro latas
y un incendio entre las manos
y los volveres, de lejos.

Pibe, no te mueras nunca
Gracias de ida
parasiempre, nos encontraremos
todos aquellos los que encontramos en un club (y no de putas)
una vida de ida


 

 

 

 

(leído por muchos y muchas en Bukowski Club el miércoles 2 de abril de 2008 en el homenaje a Inés y Carlos)

 

 

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Dale un gran abrazo (por Rafael Sarmentero)

9 Abril, 2008 · 1 comentario

Si un pañuelo le ha cubierto la cabeza
y en el ojo lleva un parche -aunque sea de nicotina-
y hay un loro sobre su hombro
que le dicta las novelas…
Dale un gran abrazo.

Si confiesa que ha bebido demasiado
y aun bebiendo está más sobrio que un adicto al Biofrutas
y usa el garfio para abrir otra botella
y siempre busca el tesoro…
Dale un gran abrazo.

Si le ayuda una amazona a pico y pala
que le esculpe galerías entre el cuello y la cintura
y en la barra de Moebius
pone sombreros de copa…
Dale un gran abrazo.

Si ganar sólo es ganar por goleada,
si le cuesta soportarse más allá del folio en blanco,
si está en jaque por un mate mal cebado
y es Zidane pero argentino…
Dale un gran abrazo.

Si es maniaco-complutense en mil historias,
y se implica sin remilgos por cualquiera de nosotros
y es Octavio y es Bukowski y nuestro hermano
y se llama Carlos Salem…
Dale un gran abrazo.

(leído por Rafael Sarmentero en Bukowski Club el miércoles 2 de abril de 2008 en el homenaje a Inés y Carlos)

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A Inés y Carlos (por Silvia Oviedo)

8 Abril, 2008 · Dejar un comentario

A Inés y Carlos

Os veo
resonando como jazz de la trompeta de Vian
entre filigranas niebla,
escuchando y vibrando como tímpanos de seda ultramarina,
como grandes paneles al viento sacudidos por bemoles,
como una cortina de patos pasando con chistera, como el telón granate de alivio semanal.

Tan vuestros/
…………………..Tan nuestros

que a veces parece que os retumba el amor en la caja de resonancia de las manos,
que a veces parecéis ser domadores de un estrafalario circo de leones en estampida por las estrellas,
que dais de mamar al cadáver más exquisito y lo acostáis calmado en su cama de cristales que ya no son cristales sino copas rebosantes de champagne francés,
que explotáis en una bomba atómica de palabras
cabalmente ordenadas
como diez mil jinetes del apocalipsis entregados hasta los dientes.

 

Porque (os) importa hoy.
Nos importáis hoy.

 

Y puede que mañana se caigan las piedras que sujetan esta acera de tres de la mañana y estas puertas sin pestillo.
Puede que algún día la ONU cambie sus estados miembros.
Puede incluso que se nos acabe el tabaco y la ciudad esté blindada, o que una cabalgata de freaks entre haciendo cabriolas y nos peine el orificio por el que se nos escapan versos.

 

Desde estas piernas, digo que puede morirse el futuro.

 

Porque (os) importa hoy.
Nos importáis hoy.

 

Y
Estaré
Estaremos
Estaréis

 

Siempre.

(leído por Silvia Oviedo en Bukowski Club el miércoles 2 de abril de 2008 en el homenaje a Inés y Carlos)

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en francés (por Violeta Castaño)

7 Abril, 2008 · 1 comentario

a veces me despido a la francesa
porque me quedaría todas mis mil y una noches
enganchada a la copa de absenta que no bebo
y a las palabras tuyas
que sí bebo
y que me reafirman en la impresión
de que sigo sin saber a dónde voy
/aunque cada vez lo sepa más/
pero que me da igual
que no me importa
porque puedo seguir apareciéndome en la barra
y escondiéndome detrás del verso
cuando llega la lluvia
y entonces
abres las puertas para que me resguarde

(Para Carlos Salem)

(leído por Violeta Castaño en Bukowski Club el miércoles 2 de abril de 2008 en el homenaje a Inés y Carlos)

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Sin mariconadas (por Marta Fernández)

7 Abril, 2008 · Dejar un comentario

Pretendo confesar esta noche
-con todos mis respetos-
que lo que más me gusta de Bukowski,
es su bar.
Quizá tengan algo que ver dos tipos que habitan dentro,
al modo de los personajes de las fábulas,
en un castillo de cristal caramelo de casco de Mahou.
Son gente uniformada,
pero no de pajarita ni de mandil hostelero:
la una con nombre y minifalda,
el otro con cabrones en los labios y tocado de pañuelo.
Porque juro ante esta audiencia
que una malsonancia nunca se ha escuchado
a lo ancho de las noches de farra
tan cortés y tan amigable.
Larga vida, pues, a este dúo,
trío con Jenniffer,
cuarteto con Charles.
Pero un solo reproche que hacerles:
que cómo pudieron llamar Bukowski a su lobera,
siendo Gil de Biedma un poeta de más nacional empaque,
-y dónde va a parar-
¡muchísimo más sonoro!

(leído por Marta Fernández en Bukowski Club el miércoles 2 de abril de 2008 en el homenaje a Inés y Carlos)

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Mi gloriosa pandilla de tarados (por Carlos Salem)

7 Abril, 2008 · Dejar un comentario

Frecuento una gloriosa pandilla de tarados
que cada miércoles
cruza la capital de los olvidos
confundiendo a los semáforos
y cambiando el ritmo de los pasos de cebra.
Beben brebajes infames
blasfeman con gracia no exenta de malicia
se alimentan con bocados de su penas
y las leen en voz alta
para hacerle al aire una caricia.
Dicen las malas lenguas
que son poetos y poetas
que su delito es perder el tiempo
antes de que el tiempo los encuentre
y que se reúnen en un bar de mala fama
en el que todo el mundo aplaude
cada vez que alguien va a mear
en el baño de las damas.
Hay un amargo plutón verbenero
que reclama el cetro de la feliz tristeza
y lo defiende a fuerza de talento;
Hay una reina de la nuit
que brilla más todavía
cuando la ves de día;
Hay una rubia que rima hasta las haches
a la que el pelo no le dicta los colores
que va sembrando de solidaridad las calles
aunque le guste posar de Barbie Revolution;
Hay una leoparda de feroces ojos verdes
que se guarda sus mejores poemas
y los practica conmigo
contra viento y marea:
Hay un profesor picaruelo
que seria el guía turístico perfecto
para todas las escandinavas que quisieran
visitar los vericuetos
si existiera
del museo internacional
de los Deseos;
Hay un gigante cromagnon folla sirenas
que acuna con su vozarrón a un pichón de colibrí
que le vuela por dentro;
Hay una pequenyita con cara de inocente
que a veces lleva trenzas
es bastante caradura
y se sabe de memoria el secreto ritmo de los peces;
Hay un asesino en serie de sus propios miedos
que los mata con bourbon y poemas
y se oculta bajo una colección de gorras
de las que usaba mi abuelo;
Hay un junta letras que las junta para siempre
y no presume de ello
aunque podría;
Una delgada chica peonza que lleva todo el viento dentro
viene de otra galaxia y tiene un perro con ruedas
que se llama mientras;

Hay un descendiente de los incas
que incansable persigue las piernas de la gloria poética
que ya se sabe, es una mala señora;
Hay un almirante de barcos
que varados
aún navegan
y que canta la bossa nova
con la suavidad exacta
para deshacer cualquier tormenta;
Hay una chica de gafas
que es la cuarta y quinta reencarnación de una mujer fatal
y de una monja
que en otras vidas
hizo pecar
a por lo menos cuatro santos;
Hay un par de pintureros que nunca te muestran sus trabajos
que atraviesan la noches pintándola por debajo de la falda
con brillantes trazos de color negro esperanza;
Tenemos a un arqueólogo de los tejados de londres
con pinta de cachorro de hombre lobo
y debilidad confesa por el encanto de las vendas;
y un lúgubre poeta rockero y gallego
viejo ladrón de gallinas emboscado
al que se le escapa la ironía de la cárcel redonda
de sus gafas de lennon;
Y al integrante de un trío de gemelos
al que le sobra tiempo para multiplicar la esperanza;

No nos falta una profesora de esas
que alteran los sueños del alumno más sereno
aunque ella viva casi pastoril
en su bosque poblado de gacelos.
Tenemos al penúltimo vampiro afable
que escribe con su propia sangre
lo que la sangre le dicta
después de cada amanecer o desengaño;
También está nuestra querida bruja
que en sus pociones
mezcla las ganas de vivir con benignas maldiciones;
Y el sonriente espadachín de las palabras
que las hace reír con la misma inteligencia
que las hace llorar
y tiene hacia los pollos un rencor
sobre el que es mejor no preguntar;
O el alargado vate correntino y lavapiecero
que busca entre su letras en Madrid
el aire húmedo y fecundo de sus remotos esteros;
O el hacedor de poemas tan breves
que le da pena despedirlos
y se le alargan en el tiempo;
Tenemos una virgen del atril
que nos desvirga una vez por semana
con la rabia nueva de sus descubrimientos;
y una fotógrafa incansable
enamorada de la vida y de la mahou
que sabe que lo importante
siempre ocurre por la noche.
Tenemos un cuco con alma de búho
porque lo mira todo y nunca dice mucho
pero que marca las horas
con versos minuteros;
Y hay un desordenado paridor de maravillas
de apellido impronunciable y sirio
que siempre leerá de pie
porque tal vez conozca la canción de silvio
y recuerde el peligro de las sillas.
Y un poeta tambaleante
al que le brotan versos gatos
que siempre siempre caen de pie.
No falta un corsario de bordillos
que ha pirateado por los siete charcos
y con las virutas secas de su voz
suele llevar la lista de los locos que se suben a este barco.

Puede que se me escape alguno en el recuento
Es que ellos suelen beber bastante
y por simple empatía me mareo.
Pero mi gloriosa pandilla de tarados
tiene la sana costumbre de volver
con papeles no han dejado de ser árbol
con poemas que aún no se han lijado
y consiguen que el verbo
“Pertenecer”
cada miércoles
me acojone
un poco menos.

Leído el 26 de septiembre de 2007 por Carlos Salem en el Bukowski Club

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Solo quedan dos (por José Naveiras)

7 Abril, 2008 · Dejar un comentario

Normalmente yo no escribo sobre el bar Bukowski, pero en el 2×1 que realizamos Patty y yo me atreví a escribir este pequeño poema. En concreto, está dedicado a las dos personas que han hecho posible Bukowski Club, como sincero homenaje a ellos dos a Inés y Carlos. orque ambos nos dan mil vueltas a todos los que por allí pasamos.

Solo quedan dos
y están al otro lado de la barra,
sujetos eternamente
por un cigarro
que le construye
pequeñas trincheras
de humo.

Cuéntame otra vez
como eran aquellos
dibujos animados.
Cuéntame otra vez
como conociste aquél culo.

Sólo quedan dos
y arropan pequeños sueños
dolidos en cada garganta
imaginados en las burbujas
de cada cerveza.

Cuéntame de nuevo
como pensaste
aquella novela.
Cuéntame otra vez
por qué vuelves a beber
sabiendo la resaca que te espera.

Solo quedan dos
y empuñan un dedo
como estandarte
de todo lo que piensan.

Cuéntame,
cómo escapaste de historias de mierda,
y te atreves aún a sonreir
y aún te ríes de la miseria,
para que no se te noten
las buenas maneras.

Cuéntame,
quien salvaba al mundo
en tu útimo sueño.

Cuéntame,
que todo lo que ves
al otro lado
no es más que una
parte muy pequeña
de lo que tú ya has vivido.

(Escrito y leído por José Naveiras el 15 de febrero de 2008)

(leído por José Naveiras en Bukowski Club el miércoles 2 de abril de 2008 en el homenaje a Inés y Carlos)

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